viernes, 23 de marzo de 2018

¿Cuántos militares españoles regresaron a su país después de la Batalla de Ayacucho?

José de la Serna y Martínez de Hinojosa - Ultimo Virrey del Perú

Después de la Batalla de  Ayacucho, en la que "vencieron" las fuerzas republicanas sobre las fuerzas realistas, retornaron a su país 748 militares españoles que residían en Lima, en el número y grados que se indican a continuación:


16 generales

20 coroneles

58 tenientes coroneles

290 oficiales subalternos

364 soldados

lunes, 19 de marzo de 2018

Ollantay - La Más Antigua Obra de la Literatura Inca


Ollantay es un drama escrito originalmente en quechua virreinal, considerado como de origen incaico —y como tal la más antigua y rotunda expresión de la literatura inca.

El más antiguo manuscrito de esta obra perteneció al sacerdote Antonio Valdés (siglo XVIII), a quien por algún tiempo se consideró su autor original; pero existen otros manuscritos divergentes que han hecho pensar en la existencia de una fuente común, de más remoto origen. 

La historia contada en el drama de origen inca, fue conservada durante mucho tiempo como tradición oral, hasta que en la época virreinal fue adaptada para su escenificación teatral según el molde occidental.


Fue publicada por primera vez en 1857 por Johann Jakob von Tschudi, en quechua y alemán. 

La primera versión en castellano apareció en Lima, en 1868, publicada por José Sebastián Barranca y subtitulada Los rigores de un padre y la generosidad de un rey; desde entonces han aparecido distintas versiones en diversos idiomas.

Trama de la Obra:

Ollantay, general de los ejércitos incas es un guerrero de origen plebeyo que por sus excelentes servicios ha sido elevado a la nobleza de privilegio.

El, se enamora de Cusi Coyllur, hija del Inca Pachacútec, amor prohibido, pues de acuerdo a las leyes de Imperio, nadie, salvo otro de linaje inca, puede casarse con una princesa. 

No obstante, Ollantay, enceguecido por el amor, se une a Cusi Coyllur, secreto que comparte la reina madre Ccoya o Anahuarqui. 

Pese a los augurios en contra que le da el Huillac Uma o sumo sacerdote, Ollantay decide pedir al Inca que apruebe formalmente su unión con Cusi Coyllur. 

Pachacútec le recuerda a Ollantay su origen humilde y le señala su increíble audacia de querer “subir demasiado alto”; luego, enfurecido, lo expulsa de su presencia. Asimismo, Cusi Coyllur es encerrada en un calabozo de la casa de mujeres escogidas o Acllahuasi, donde deberá expiar su falta; allí dará a luz una niña, fruto de su amor con Ollantay, a la cual llamará Ima Súmac (Bella Niña). 

Ollantay, al enterarse que Cusi Coyllur ya no está en el palacio de la reina madre, cree que ha sido asesinada y decide abandonar el Cuzco, junto con Piqui Chaqui, su confidente y servidor, no sin antes amenazar con volver y destruir la ciudad imperial. 

Se instala en la ciudad que lleva su nombre, Ollantaytambo, donde se atrinchera y se hace independiente, dispuesto a resistir con las armas a las huestes del Inca. 

El Inca ordena a su general Rumi Ñahui que marche a combatir a Ollantay. 

Por su parte, Ollantay envía a su general Orco Huarancca quien tiende a Rumi Ñahui una emboscada en un desfiladero, derrotándolo. 

Diez años después el Inca Pachacútec muere sin haber conseguido su deseo de derrotar a Ollantay; le sucede su hijo Túpac Yupanqui. 

No obstante haber pasado diez años de férrea prisión, Cusi Coyllur aún conserva alguna esperanza de salir de ella. Su hija, Ima Súmac, ha sido criada como una escogida más, pero sin decirle nada sobre sus padres.

La niña descubrirá por casualidad quién es su madre, proponiéndose desde entonces ir donde el nuevo Inca a fin de pedir clemencia para ella. 

Mientras tanto, Túpac Yupanqui se propone derrotar y capturar a Ollantay, para lo cual envía a Rumi Ñahui, quien le promete rehabilitarse de su anterior derrota. 

Esta vez Rumi Ñahui decide emplear la astucia: se presenta ante Ollantay cubierto de heridas y pretende que así lo ha tratado el nuevo Inca; de esa manera se gana su confianza y aprovechando una fiesta nocturna, abre las puertas de Ollantaytambo para dar acceso a sus tropas, las cuales, sin ninguna resistencia, logran capturar a Ollantay, a Orco Huarancca y a otros oficiales, que son llevados al Cuzco, ante la presencia de Túpac Yupanqui.

El Inca pregunta a sus consejeros qué debe hacer con los rebeldes. El Huillac Uma, que siempre hace de pacificador, pide clemencia; más Rumi Ñahui pide la muerte de ellos. Túpac Yupanqui aprueba la pena capital; pero a último momento no solamente perdona a los rebeldes, sino que les confiere puestos todavía más altos. Ollantay es nombrado general mayor y lugarteniente del Inca en caso de ausencia de éste por asuntos bélicos. Orco Huarancca es nombrado jefe del Antisuyo. 

Pero Ollantay tendrá otra dicha más por recibir: su reencuentro con su amada Cusi Coyllur. Ello ocurre en efecto, gracias a la casualidad: Ima Súmac, desde su niñez valiente, ingresa al palacio imperial y se arrodilla ante la presencia del Inca, pidiéndole piedad para su madre, encadenada en lo más recóndito del Acllahuasi. aunque por el momento no sabe de quién se trata, el Inca se interesa por el asunto y junto con Ollantay se dirige al Acllahuasi, donde encuentran a la mujer prisionera, que más que persona les parece un espectro cubierto solo por su larga cabellera. Finalmente el Inca reconoce en ella a su hermana de cuyos labios oye su penosa historia. 

Entonces Túpac Yupanqui, magnánimo, la libera y allí mismo la desposa con Ollantay, terminando así, con final feliz, el drama inca. (Datos: Wikipedia)